lunes, 29 de junio de 2009

Alta Velocidad

En otra de las muchas salidas que organizamos mi compañero de “fatigas”, José A. Díaz Rodríguez, fotógrafo de naturaleza “de los buenos” y aprovechando que ahora he vuelto de Zaragoza y que tengo tiempo para salir al campo y hacer “lo que se puede”, pues me llevó hasta un lugar que ya tenía trabajado de observación, preparación del terreno y adaptación de útiles para no molestar en absoluto a los animales y no entorpecer su actividad, máxime cuando en esta época concretamente están con sus crías y hay que hacer lo imposible por no molestarles ni causarles el menor trastorno.

De esto puedo dar fe que es así, cada movimiento se hace en horas de poca luz y cuando las animales están muy lejos del lugar, en sus lugares de dormitorio y antes de que puedan aparecer en el escenario, posteriormente y por medios remotos activamos las cámaras que previamente se han ocultado suficientemente y además evitando ruidos y otras molestias.

Los animales, en este caso concreto son aves, abejarucos para más señas, rápidamente se acostumbran a las luces que producen los flashes y que son la única cosa que se puede ver como algo extraño. Comprobamos como a ellos no les molesta en nada y mantienen su actividad de entradas y salidas constantes a los nidos, cebando a sus pollos que en ocasiones salen casi a la boca del túnel que sus padres cavaron.

Nuestras observaciones, mientras se hacen los disparos automáticos, son hechas desde aproximadamente unos trescientos metros de distancia, lugar en que ellos ni nos tienen en cuanta, ya que incluso por delante de nosotros hay una carretera sin asfaltar donde pasan vehículos y personas y lógicamente ni ven los nidos ni conocen su ubicación, excepto que como nosotros previamente ya sepan donde están.

Dejando de lado estos comentarios preliminares y de información sobre el método de trabajo, aquí quiero hacer hincapié en un punto importante sobre este trabajo y que suele confundir bastante a expertos y no conocedores de la fotografía. Parece que esto de hacer fotos de forma automática es algo así como que no encierra arte alguno o trabajo de creatividad escénica, etc. Nada más lejos de la realidad, toda vez que no sólo se necesitan conocimientos amplios sobre la técnica a seguir en estos trabajos, tanto de iluminación, preparación de los mecanismos y medios, sino que se requiere una especial sensibilidad igual a la de la fotografía tradicional, ya que hay que buscar el encuadre, el escenario, la composición que resultará de las distintas capturas que la cámara captará, etc., etc., y así un largo y extenso temario de actuaciones que hay que conocer y que para afinar y poder reproducir de forma efectiva, necesita de muchísimos días de observación, pruebas, trabajos y retoques de todas y cada una de las partes que forman este complejo trabajo que es la Alta Velocidad en fotografía.

De estos conocimientos, mi amigo José A., es un experto y además tiene trabajos que lo demuestran. No sólo tiene fotos de Alta Velocidad de aves, tanto rapaces como otras especies y no sólo con ambientes nocturnos, sino diurnos, con condiciones controladas y no controladas, en medios totalmente salvajes y en medios de semi-cautividad, con insectos, reptiles, anfibios y un largo etc.

Tengo la suerte de que me ha enseñado técnica y formas de trabajar, y de estas imágenes que aquí dejo, si no es porque él puso los medios y sus conocimientos, no habría conseguido nada. Así que desde aquí mi más sincero agradecimiento y como en otros artículos por aquí publicados y en otras páginas de estos blogs, donde aparecemos los dos trabajando en el campo, concretamente con orquídeas, pasamos unos ratos de compañía y trabajo muy gratificantes y enriquecedores.

martes, 9 de junio de 2009

Camaleón


Como hasta ahora vengo haciendo, tan sólo consigo alguna foto de macro, tanto de flora como de insectos o algún que otro bichito; en este caso se trata de un Camaleón, que por cierto no tenía por ahí ninguna, así que con estas estreno sus imágenes.









martes, 19 de mayo de 2009

Macros recientes

Ya que el parón fotográfico es bastante más prologado de lo deseable y que las perspectivas de retomar la actividad de una forma ordenada y continuada son un tanto remotas, lo que hago es aprovechar cualquier pequeña escapada o paseo por los lugares que desde hace bastante tiempo suelo visitar y de esa forma intentar hacer alguna que otra fotografía con más o menos fortuna.

Cuando se tercie la ocasión intentaré volver a tomar alguna foto de paisaje, nocturna, de fauna, etc., todo se andará. Por ahora las repetitivas tomas de macro, flora y algo que de vez en cuando cae; aquí quedan como recuerdo.

En esta ocasión se trata de una muy común mariposa, la Colias Croceus y una también conocida y común de estas zonas como es este curioso insecto, Acrida ungarica mediterránea, de los que dejo unas cuantas fotos.








sábado, 16 de mayo de 2009

Sigo con el freno de mano

Después de más de un mes de no publicar ni un rábano, por aquí dejo un par de fotos de hace unos cuantos días, se trata de una Campanilla Tricolor y una pequeña Emperador, digo pequeña porque esta libélula normalmente suele ser bastante grande.

Estas fotos son el resultado de una ocasional escapada en solitario para observar el entorno y buscar posibles lugares para pasar a la acción, y ya en el lugar pues aprovechar lo primero que se pusiera a tiro.

La Emperador fue tan sólo un pequeño encontronazo, que gracias al viento reinante solía hacer alunas paradas en su patrullaje, pero por motivos que ahora no vienen al caso, en plena espera a ver si le “pescaba” alguna de esas paradas, tuve que “salir por patas”, abandonar el lugar y regresar con el mosqueo de no haber conseguido más que dos o tres tomas de escasa calidad y con poquísimo detalle por perdida de foco, en fin, se intentará en otra ocasión.

domingo, 12 de abril de 2009

El Tiempo

El Tiempo está empezando a parecerse a mí más de lo normal, o sea que está más majareta de lo razonablemente lógico. Empezamos el otoño pasado pensando, “¡vaya, hombre! por fin tenemos agua de lluvia de forma abundantemente generosa, empieza el frio de una forma también apropiada a las fechas, y así un largo etc. incluso entrados en el invierno cuando empezábamos a pensar, ¡pues este frio es propio y normal!”.

Todo esto dentro de lo que ya añorábamos como propio de un buen otoño y un buen invierno. Pero llega la primavera, también dentro unos valores “normales” ¿o quizás no tan normales?, enteramente parece un vulgar y común febrerillo el loco; de pronto frio intenso, de pronto, calor veraniego, y así unos cambios en los que el viento es el principal invitado y no nos deja ni por aburrimiento.

El asunto es que entre estos cambios, estas situaciones y como no, ese viento, ese fastidioso, y acuciante viento que para los que de vez en cuando intentamos hacer macro fotografía, pues es algo así como tener un grano en el culo. Este pasado sábado aprovechando que tengo tiempo y la oportunidad de salir, me acerqué con mi amigo José A. hasta El Torcal para hacer unas fotos de orquídeas. El asunto parecía de “guasa”, nos encontramos una niebla de aquí te quiero ver, 0,5º de temperatura, una ventisca que nos impedía respirar, vamos lo propio para las fotos macro.

Apenas andamos unos metros, una vez que nos acercamos a la zona en la que esperábamos encontrar orquídeas, efectivamente, allí estaban, Anacamptis champagneuxii y Barlia Robertiana, alguna que otra por florecer y unas plantas de Cynoglossum cheirifolium.

A pesar de las malísimas condiciones, como quería estrenar mi Nikon AF-S VR Micro 105 mm f/2,8G IF-ED, pues nada al suelo, sombrillas por un lado y otro para evitar el viento, ¿el viento?, el huracán de los demonios, el frio y la madre que los parió. Resultado de todo, unas pocas de fotos, sin apenas tiempo ni ánimos para encuadrar, fotos trepidadas como si tuviesen “el mal de Sambito” fondos de pura pena y todo un sin fin de infortunios, además todo esto a la carrera porque empezaron a caernos copos de nieve encima, por si las moscas, salimos por patas de allí.

Así que aunque sólo sea como referencia y a efectos de ver lo que había y sabiendo que las fotos son de purita pena, esperando que las próximas puedan demostrar lo que realmente da este buen objetivo, aquí cuelgo una de cada plantita. Por cierto mi amigo José A. ni sacó la cámara, inteligente decisión.

domingo, 8 de marzo de 2009

Seguimos con las Orquídeas

Otro día más disfrutando de la fotografía en compañía de mi amigo José Antonio, y aunque por circunstancias que ahora no viene al caso, estaba un tanto despistado y con la mente lejos de lo que es el trabajo de fotografía, como siempre, compartiendo estos momentos con mi amigo y compañero de Afonama, las cosas se ven mejor y pasé una mañana realmente agradable de bromas, charlas y después un buen ratito de cerveza y comida en un lugar de Estepona donde mi amigo José Antonio me invitó.

En esa mañana calurosa, de fuerte Sol e intensa luz, mientras andábamos tirados por los suelos como si de vulgares lagartijas se tratara, un par de yeguas que estaban pastando por los alrededores, decidieron acercarse para ver aquellos “bichos extraños” que estaban tirados en el suelo y con un montón de trastos a su alrededor. Aproveche la ocasión para hacer tomas de unos momentos en los que una de las yeguas parecía que se iba a comer una de las sombrillas que usamos para suavizar la intensa luz, estos momentos nos hicieron reír un rato y a mí en concreto para andar de tras de las yeguas a ver si les hacia alguna foto, que con la luz que teníamos difícil era hacer algo medio normal, así que aproveche para intentar hacer unas instantáneas de retratos a contraluz.

Por aquí dejo unas fotos de una Orquídea que todavía no tenía fotografiada, se trata de Ophrys bombyliflora, que gracias a mi amigo José Antonio ya la he conseguido.

sábado, 21 de febrero de 2009

Escenas de amor

Cuando pensamos en el amor, en escenas suaves, tiernas, envolventes, siempre se nos va la mente para aquello que despierta nuestros sentidos, generalmente si nuestro pensamiento está en ese amor dulce, limpio y sereno, es como referencia casi instantánea, a priori incluso, la imagen de una bella flor, la cara de esa persona que tanto nos atrae, etc., pero… ¿qué ocurre cuando esa escena nos la encontramos entre dos Babosas?, ¡alto ahí!, tan sólo la palabra babosa, ya nos echa hacia atrás, ¿babosas? ¡qué asco!, esta es seguramente la reacción automática de una inmensa mayoría de nosotros.

Pues bien, oteando una lomita cerca de una pequeña cañada, en busca de orquídeas para fotografiar, me topé precisamente con dos Babosas terrestres (Arion ater), estaban en una extraña postura y con una aptitud un tanto peculiar; me detuve y observé durante un rato para después colocar el trípode en posición y ajustar la cámara a fin de tomar unos macros de las susodichas Babosas. Durante los primeros minutos, mientras encuadraba, media la luz, etc. no fui muy consciente de aquel ritual, aquellos movimientos pausados, suaves, y aquellos leves toques de sus bocas la una sobre la otra.

Tras los primeros encuadres, las primeras tomas, al tiempo que observaba la intensidad de la luz y me iba fijando en el enfoque, también prestaba atención a esa situación tan curiosa, tan interesante y ¿Por qué no?, limpia, ¿es por ser babosas, lo que les hace sucias? ¿o desagradables?, son percepciones, simples formas de ver y entender como puro, limpio y bello, sólo lo nuestro. Aquella escena, me mantuvo al menos, diez minutos fotografiando primero, y observando detenidamente después. Qué curioso, que escena, una escena de amor, simple y llanamente eso, amor, esas dos criaturas estaban en su entorno, estaban en un recóndito lugar situado en un recodo del terreno y el único intruso, el que estaba de más allí, y además que nadie invitó, era yo. Un ser extraño que irrumpió en esa escena sin más, y que lo único que podía hacer era molestar y estorbar.

He de decir que tuve el máximo cuidado, que tomé algo así como treinta imágenes, que en ningún momento molesté ni alteré su relación y que además, después de la sesión de fotos, me quedé un momento más, sólo para observar y admirar aquella conducta y un apareamiento que antes no tuve la oportunidad de ver. No me pareció en absoluto repulsivo, todo lo contrario, me parecía bastante más limpio que lo que muchos de nosotros hacemos en más de una ocasión.

domingo, 8 de febrero de 2009

Salida a La Sauceda

En las galerías de Flora, Varios, Paisaje y Compañeros, subiré fotos de la Salida a La Sauceda. Una salida, que nuevamente y como en tantas otras ocasiones se la debo; se la debemos todos los compañeros de Afonama, a Vicente, compañero de asociación y que después de años de experiencia en la naturaleza, en bastantes campos distintos, escalada, espeleología, senderismo, y como no, fotografía de naturaleza, donde aparte de tener especialidad en paisajismo, domina otras técnicas, tanto de fotografía nocturna como otras.

Gracias a sus conocimientos del entorno y medio de la naturaleza, nos ha acompañado y guiado en multitud de salidas a lugares distintos de nuestra geografía y no hablo sólo de Andalucía, también de otros puntos del norte de España.

Seguiré haciendo referencia a su nombre y repitiendo mi agradecimiento cada vez que suba o publique un artículo que tenga referencia a trabajos que son y se producen gracias a su colaboración y su desinteresada aportación, por una razón bien sencilla, es lo que durante bastante tiempo he intentado, colaborando con los compañeros, ayudar a los otros con los conocimientos que tengo a mi alcance, y esto es precisamente lo que este compañero, Vicente Javier Fernández Gallego, llevo viéndole hacer desde que le conozco.

En el apartado de Editores, tengo subido un artículo sobre esta salida y algunas de las fotos a las que hago referencia.

martes, 3 de febrero de 2009

Narcisos

En función del “cerro” de agua que estamos teniendo este año y tal como se están viendo los campos, es posible que si la cosa no se fastidia, tengamos una primavera exuberante en flora e insectos y con una inmensa frondosidad.

Esto nos dará buenas oportunidades para andar correteando por esos campos de Dios rebuscando orquídeas, lirios, narcisos y un sin fin de otras plantas interesantes que acompañadas de sus respectivos bichitos, nos harán ponernos como niños con su juguete nuevo, intentado “afotarlo” todo.

Mientras se va apaciguando el tiempo, o al menos eso esperamos, de vez en cuando habrá que retratar, a los primeros en aparecer. Así que aquí dejo estos primeros Narcisos.

martes, 20 de enero de 2009

Lirio Azul

En bastantes lugares de nuestros campos, ya se ven los Lirios Azules, aunque desde hace algunos meses y dependiendo de la zona, motivado por los distintos microclimas que suelen darse, ya podíamos disfrutar de su belleza.

En esta ocasión los he localizado en el término municipal de Casabermeja. Por esa zona y con dirección a Villanueva de la Concepción, también estuve buscando otras especies y tratando de localizar algún brote de Narcisos, pero aún es pronto, habrá que esperar a que avance un poco más el tiempo para poder tenerlos a la vista y como no, fotografiarlos para poder compartir su belleza con todos.

Por ahora nos conformaremos con unas cuantas fotos de estos bonitos Lirios Azules, que aunque el día de tremendo viento y llovizna intermitente no me dejaba fijar los paraguas que uso para reflejar la luz y además evitar los movimientos y así la trepidación, tampoco me dejo mucho margen para buscar encuadres y fondos apropiados, pero bueno, hay lo que hay.