martes, 25 de agosto de 2009

Vida en Río Tinto

Este artículo es una copia del que he subido al blog de Afonama, en la pág./blog de Intersocios, tan sólo que aquí añadiré algunas imágenes más.

Esto es lo que desde hace muchísimos años sorprendió a propios y extraños, la vida que se mantenía y que surgía en ese medio tan hostil que no es otro que las ácidas aguas del Río Tinto.

Pero como aquí no vamos a entrar en detalles de biología ni de asuntos de “mi tía paca”, pues nos dedicaremos a la fotografía que es lo que nos interesa. Así que al toro, que es una mona.

En el último minuto, pude arreglar el asunto y unirme a los hermanos Díaz, que son unos intrépidos “retrateros” de mucho cuidado y salimos zumbando para Huelva en busca de nuestro espectacular Río Tinto y ¡cómo no!, empezamos poniéndonos “los calcetines” y terminamos poniéndonos “LAS BOTAS”.

Por aquí pensaba poner una serie de fotos bastante extensa, pero pensándolo bien y para no ser pesado, subiré unas cuantas representativas del trabajo que hicimos, y cómo no, siempre a la espera de que mis queridos compañeros José Antonio y Miguel Ángel suban sus autenticas maravillas, obras que por composición, por calidad y por detalles en su edición merecen ser vistas. Y como no, las típicas fotos de recuerdo de una estancia que como en todas las ocasiones en que salimos, quedarán para el recuerdo y para la muestra a nuestros compañeros con los que esperamos reírnos al verlas y disfrutar de esos momentos; aunque estas imágenes sólo nos trasladen al escenario de forma virtual.

Como el reparto de las imágenes por los entresijos de este texto para que de alguna forma ilustre al mismo, es de un volumen superior a lo deseado y a pesar de que tengo que recortar la cantidad a exponer, no tengo más remedio que subir bastantes imágenes que se colocarán al final del artículo y como en otros ya publicados, figurarán en forma de pequeña galería.

En fin, como dice nuestro amigo José A., nos hemos hartado de Tinto sin Casera. Comimos Chumbos, estuvimos a más de 40º a la sombra, pero nos reímos, nos divertimos, y lo mejor hicimos lo que más nos gusta, fotos, fotos, más fotos y todas las fotos posibles.

Esperando que sean de vuestro agrado, os recuerdo que tanto a José A. como a Miguel Ángel y a este que suscribe, os podéis dirigir para que os demos detalles de donde hay que ir para hacer estas fotos, ya conocemos algo de la zona y por tanto esta avanzadilla ya está hecha y esa colaboración la tenéis garantizada.




martes, 14 de julio de 2009

Río Verde

Aprovechando el tiempo de la mejor forma posible e intentando exprimir cada día, en esta ocasión me apunté a la salida que mi buen amigo y compañero de fotografías, Vicente, organizó para todos los compañeros de Afonama que se quisieran sumar y fotografiar lo que se presentase en Río Verde, una ruta a través del interior del Río, andando entre sus aguas y haciendo equilibrios sobre sus verdes y resbaladizas piedras, magnífica experiencia, mejor rato de risas charlas y buenos momentos con los compañeros.

Nos organizamos en varios coches, nos citamos en Istán, precioso pueblo de Málaga, circundado por las sierras del Real, Palmitera, de las Apretaderas, Blanca y sobre el embalse de Río Verde. Aquí desayunamos y partimos para nuestro lugar de inicio de la marcha, cada uno haciendo lo que puede y sobre todo con independencia de la actividad fotográfica que cómo no, es el principal aliciente y lo que nos mueve como afición y como pasión en el 100% de los casos, la convivencia, el compartir esos buenos ratos y poder aprender unos de otros en temas relacionados con nuestra actividad, es algo que por ahora está haciendo que estos encuentros sean toda una diversión y la oportunidad de llevarnos recuerdos que perduraran en nuestra memoria como algo agradable e interesante, cosas que realmente importan y que se deberían hacer aún más a menudo.

Aprovecharé este momento para en algún que otro artículo, en estas distintas páginas que forman mis blogs, subir las fotos tomadas y describir algún detalle de nuestra actividad.


lunes, 29 de junio de 2009

Alta Velocidad

En otra de las muchas salidas que organizamos mi compañero de “fatigas”, José A. Díaz Rodríguez, fotógrafo de naturaleza “de los buenos” y aprovechando que ahora he vuelto de Zaragoza y que tengo tiempo para salir al campo y hacer “lo que se puede”, pues me llevó hasta un lugar que ya tenía trabajado de observación, preparación del terreno y adaptación de útiles para no molestar en absoluto a los animales y no entorpecer su actividad, máxime cuando en esta época concretamente están con sus crías y hay que hacer lo imposible por no molestarles ni causarles el menor trastorno.

De esto puedo dar fe que es así, cada movimiento se hace en horas de poca luz y cuando las animales están muy lejos del lugar, en sus lugares de dormitorio y antes de que puedan aparecer en el escenario, posteriormente y por medios remotos activamos las cámaras que previamente se han ocultado suficientemente y además evitando ruidos y otras molestias.

Los animales, en este caso concreto son aves, abejarucos para más señas, rápidamente se acostumbran a las luces que producen los flashes y que son la única cosa que se puede ver como algo extraño. Comprobamos como a ellos no les molesta en nada y mantienen su actividad de entradas y salidas constantes a los nidos, cebando a sus pollos que en ocasiones salen casi a la boca del túnel que sus padres cavaron.

Nuestras observaciones, mientras se hacen los disparos automáticos, son hechas desde aproximadamente unos trescientos metros de distancia, lugar en que ellos ni nos tienen en cuanta, ya que incluso por delante de nosotros hay una carretera sin asfaltar donde pasan vehículos y personas y lógicamente ni ven los nidos ni conocen su ubicación, excepto que como nosotros previamente ya sepan donde están.

Dejando de lado estos comentarios preliminares y de información sobre el método de trabajo, aquí quiero hacer hincapié en un punto importante sobre este trabajo y que suele confundir bastante a expertos y no conocedores de la fotografía. Parece que esto de hacer fotos de forma automática es algo así como que no encierra arte alguno o trabajo de creatividad escénica, etc. Nada más lejos de la realidad, toda vez que no sólo se necesitan conocimientos amplios sobre la técnica a seguir en estos trabajos, tanto de iluminación, preparación de los mecanismos y medios, sino que se requiere una especial sensibilidad igual a la de la fotografía tradicional, ya que hay que buscar el encuadre, el escenario, la composición que resultará de las distintas capturas que la cámara captará, etc., etc., y así un largo y extenso temario de actuaciones que hay que conocer y que para afinar y poder reproducir de forma efectiva, necesita de muchísimos días de observación, pruebas, trabajos y retoques de todas y cada una de las partes que forman este complejo trabajo que es la Alta Velocidad en fotografía.

De estos conocimientos, mi amigo José A., es un experto y además tiene trabajos que lo demuestran. No sólo tiene fotos de Alta Velocidad de aves, tanto rapaces como otras especies y no sólo con ambientes nocturnos, sino diurnos, con condiciones controladas y no controladas, en medios totalmente salvajes y en medios de semi-cautividad, con insectos, reptiles, anfibios y un largo etc.

Tengo la suerte de que me ha enseñado técnica y formas de trabajar, y de estas imágenes que aquí dejo, si no es porque él puso los medios y sus conocimientos, no habría conseguido nada. Así que desde aquí mi más sincero agradecimiento y como en otros artículos por aquí publicados y en otras páginas de estos blogs, donde aparecemos los dos trabajando en el campo, concretamente con orquídeas, pasamos unos ratos de compañía y trabajo muy gratificantes y enriquecedores.